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Bachelard, Gastón
(1884-1962), filósofo y ensayista francés. Bachelard nació en
Bar-sur-Aube en el seno de una modesta familia de vendedores de periódicos
y tabaco. Al acabar los estudios secundarios trabajó en la oficina de
correos de Remiremont hasta 1906 y más tarde en París entre 1907 y 1913.
A pesar de trabajar 60 horas por semana en París, empezó a estudiar y se
licenció en matemáticas en 1912. Su deseo de ser ingeniero se vio
truncado por el estallido de la I Guerra Mundial y su alistamiento en el
ejército. Después de la desmovilización, fue nombrado profesor de física
y química en Bar-sur-Aube. La teoría de la relatividad echó por tierra
sus ideas sobre la física, por lo que regresó al estudio de la filosofía
occidental, obteniendo una segunda licenciatura en letras en 1920. Después
consiguió una cátedra tras aprobar una oposición (agrégation en
Francia), y obtuvo su doctorado en 1927 (su tesis recibió un premio). En
1930 inició una típica carrera profesoral, dando clases primero en Dijon
y luego en La Sorbone de historia y filosofía de las ciencias, donde
permaneció hasta 1954. Recibió la Legión de Honor en 1951 y el Gran
Premio Nacional de las Letras.
Una mente tan versátil no podía contentarse con un enfoque filosófico
sencillo. A la vez que filósofo, crítico y epistemólogo, era también
un científico, un pensador profundo y un poeta. Sus trabajos reflejan
tanto su precisión científica como su sensibilidad poética. En sus
libros estos dos aspectos no están entremezclados sino que, más bien, se
alternan. En 1934, publicó El nuevo espíritu científico y en 1938 La
formación del espíritu científico. La importancia epistemológica de
ambos libros es todavía evidente y sigue siendo relevante para discernir
los problemas científicos contemporáneos. Su idea principal es que en el
futuro el conocimiento se basará en la negación del conocimiento actual.
Su obra más importante sobre epistemología es El materialismo racional
(1953). Sus análisis sobre lo imaginario están recogidos en libros que
tienen que ver con su psicoanálisis de los elementos: Psicoanálisis del
fuego (1938), El agua y los sueños (1942), El aire y los sueños (1943)
La tierra y la ensoñación de la voluntad (1948). Estas obras muestran
una gran influencia de Carl Gustav Jung, sobre todo de sus ideas sobre la
energía espiritual y la oposición ánima/persona.
Obstáculo epistemológico.
Ruptura de la ciencia.
Relación dialéctica racionalismo - empirismo.
La epistemología histórica de Gastón Bachelard se ubica en el encuentro
de varias líneas teóricas: la tradición francesa preocupada por la
historicidad de las ciencias, la crítica del positivismo en el ámbito de
científicos y filósofos, la crítica del espiritualismo, la dialéctica
filosófica y la dialéctica complementarista de Zurich.
Bachelard se basa en una FILOSOFÍA DEL NO categoría polémica,
prescriptiva, normativa.
En su uso polémico el no polemiza con toda filosofía:
De carácter jurídico: las ciencias crean sus propias reglas de validación,
crean y ordenan la filosofía.
De los principios generales o reglas absolutas: conduce a un racionalismo
elemental, a una utopía de la simplicidad, a un discurso de método que
solo puede ser circunstancial.
Se basa en un punto de vista de la lógica: conduce a un pensamiento de lo
general y alimenta los supuestos de la identidad de la razón y de la
continuidad de la historia, que el trabajo científico desmiente.
Propone:
Una epistemología histórica preocupada por la dinámica de las ciencias,
una filosofía abierta a la comprensión de su complejidad y
transformaciones y por lo tanto a la comprensión del detalle del trabajo
científico.
Un proyecto de psicología de la razón que inspirada en los procesos
productivos del racionalismo científico, en la cultura científica, de
cuenta de la constitución histórica del sujeto de la ciencia, evitando
todo psicologismo en carácter de:
Sujeto social: el cogitamus, un pensar de acuerdo, la conciencia común de
un saber formado en los procesos pedagógicos de la escuela.
Sujeto escindido: no simple, no idéntico a sí, no homogéneo, dividido
por los nuevos valores de la racionalidad (el sujeto racional de la mecánica
como consecuencia de la revolución relativista se divide en cuántica y
ondulatoria, pensamiento de las altas y bajas velocidades, de lo continuo
y discontinuo, de lo corpuscular y ondulatorio.
Sujeto productivo: productor de objetos fenomenotécnicos, en el juego de:
Un realismo y racionalismo de segunda instancia o aproximación, que
establece una RUPTURA EPISTEMOLÓGICA con el realismo y el racionalismo
inmediatos, ligados a un primer orden de facticidad (la naturaleza, lo
real).
Un racionalismo material, aplicado y técnico, que se define en el seno de
sus operaciones materiales constitutivas-institucionales, pedagógicas, teóricas,
técnicas y en las que no es posible separar el descubrimiento, la
justificación, la aplicación, estando estas últimas condiciones
presentes ya y motorizando el descubrimiento, ganando entre ellas
creciente importancia las condiciones técnicas.
Un racionalismo dialéctico que produce al nivel de:
La relación de oposición contradictoria entre el conocimiento común o
filosófico (OBSTÁCULO EPISTEMOLÓGICO) y el conocimiento científico por
RUPTURAS y a nivel de relación de oposición complementaria entre
formaciones racionales particulares y generales por envolvimiento.
En su uso descriptivo el no, nos conduce a la consideración de las
revoluciones científicas contemporáneas, a la geometría no euclidiana,
a la química no lavoiseriana, a la matemática no pitagórica, a la física
no newtoniana, etc., lo que impugna el axioma continuista: comienzos
lentos, progresos constantes y nos obliga a asumir un punto de vista histórico
discontinuista.
En su uso normativo el no nos conduce a una historia recurrente de las
ciencias, que a diferencia de la historia positivista:
No se escribe en clave de evolución sino de revolución.
No es registro de datos, ni objetiva, ni neutra sino interpretación
valoración y juicio.
No parte de criterios generales absolutos, sino de criterios históricos
que pide a la actualidad de la ciencia.
No traza demarcaciones estáticas, sino líneas de demarcación
inestables, siempre sujetas de su propia transformación.
No explica los mecanismos intemporales del triunfo y la acumulación de la
verdad, sino que narra los infortunios de la razón en la rectificación
del error, la superación de los obstáculos, la conquista de los valores
de racionalidad.
Conclusiones:
En la filosofía del no de Gastón Bachelard, el no, la contradicción
permanente y el privilegio de la dialéctica histórica obliga a continuos
recomienzos, reorganizaciones, rectificaciones del error. La verdad es
esta rectificación. Un obstáculo se define por recurrencia, como tal
cuando es superado.
El presente es la clave de la interpretación del pasado. La confrontación
dialéctica puede resolverse en dos sentidos: por ruptura separando el
conocimiento común del científico, o por envolvimiento donde una teoría
más amplia envuelve y delimita el alcance de una más particular. Esas
transformaciones revolucionarias cambian los sujetos colectivos, las
comunidades científicas y los objetos cuya naturaleza es histórica.
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