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Shirley Grundy
Currículum como praxis
Síntesis de la obra. Racionalidad de la autora.
Aspectos fundamentales de los que se ocupa.
RACIONALIDAD DE LA AUTORA.
El origen del interés de la autora por el tema del currículum, surge
al darse cuenta de la confusión que se daba habitualmente entre la
estructura y los fundamentos del mismo, propósitos, objetivos,
contenidos, estrategias de aplicación y evaluación se confundían como
fundamentos del curriculum en vez de tomarlos como una posible forma de
estructurarlos.
Al dedicarse al estudio del currículum contempló distintas posturas teóricas
entre las que se encontraban: Tyler, Apple, Giroux, Stenhouse, Freire,
siendo todos distintos y suponiendo distintas estructuras de currículum.
Era necesario un fundamento teórico firme para sentar las bases de un
¨metafundamento¨.
Ella parte de una concepción de currículum, como también da aspectos
y elementos que lo constituyen y los pone de manifiesto antes de empezar
con su desarrollo teórico práctico:
· EL CURRÍCULUM PARA LA AUTORA.
Para la autora el currículum no es un concepto, sino una construcción
cultural, es decir, no se trata de un concepto abstracto que tenga
alguna existencia aparte de la experiencia humana, es en cambio una
forma de organizar un conjunto de prácticas educativas humanas.
· OTROS ASPECTOS DEL CURRÍCULUM.
q Esta perspectiva cultural de currículum se refiere a las experiencias
de las personas consiguientes a la existencia del currículum, y no a
los diversos aspectos que lo configuran.
q Para comprender el significado de cualquier conjunto de prácticas
curriculares, se deben considerar como elementos que surgen de una
determinada circunstancia histórica, como reflejo de un determinado
medio social.
q Hablar de currículum constituye otra manera de hablar de las prácticas
educativas de determinadas instituciones, eso significa que buscaremos
el currículum no en la estantería del profesor, sino en las acciones
de las personas inmersas en la educación.
q Pensar el currículum es pensar en cómo actúa e interactúa un grupo
de personas en determinadas situaciones.
q No es analizar un elemento que existe aparte de la interacción
humana.
q Para la autora ningún currículum existe a priori. Si pretendemos
entender el significado de las prácticas curriculares que desarrollan
personas pertenecientes a una sociedad, tenemos que conocer el contexto
social de la escuela.
q Según la autora para hacer algo más que conjeturas aleatorias
respecto al currículum de cualquier institución es necesario conocer
el contexto de la misma.
OBJETIVOS DE LA OBRA.
La autora va a intentar con la ayuda del respaldo teórico, que a
continuación detallamos, abordar la problemática del currículum
categorizándolo según el interés en que cada uno de ellos esté
centrado.
TEORÍAS EN LAS QUE SE APOYA LA AUTORA.
La autora toma como basamento teórico a varios autores pero hace la
aclaración, sin embargo, que las conclusiones a las que arriba luego de
examinar la teoría a la luz de la práctica pueden operar sólo a modo
de propuesta puesta a consideración de nosotros, los lectores.
Habermas proporciona un marco adecuado para dar sentido a las prácticas
curriculares y Shirley Grundy toma su teoría de los intereses
constitutivos del conocimiento, para dar una base que sustente su
fundamentación respecto del currículum, fundamentación que es el
objetivo de su obra.
Se trata de una teoría sobre los intereses humanos que influyen en la
forma de constituir el conocimiento, en la que subyace una forma de
concebir al hombre y al mundo.
Cabe destacar que para la autora el saber no es algo de lo que el hombre
se apropia y está fuera de él, sino que es algo construido por las
personas en su conjunto.
· INTERESES.
Para fundamentar el interés Habermas parte de que la especie humana se
orienta básicamente al placer y por lo tanto, en las condiciones
racionales que permiten que el género humano se reproduzca. El interés
básico va a ser entonces el interés por la racionalidad, siendo los
intereses: orientaciones fundamentales de la especie humana y los
intereses puros: orientaciones fundamentales, racionales.
Estos intereses se basan en: el conocimiento y la acción humana.
· LOS TRES TIPOS DE INTERESES.
La forma de manifestarse de la racionalidad determinará lo que el grupo
social distinga como conocimiento, y el interés puro por la razón se
expresa en tres tipos de intereses constitutivos del conocimiento:
Técnico: Se basa en la necesidad de sobrevivir y reproducirse que tiene
la especie, tanto ella misma como los aspectos de más importancia en la
sociedad humana. Para lograr este objetivo las personas muestran una
orientación básica hacia el control y la gestión del medio. Este
saber se emparenta con las ciencias empírico/analíticas comprendiendo
las conexiones hipotético /deductivas. Esta forma de saber emparentada
con al positivismo, hace de la mano de Compte referencia a lo certero
frente a lo imaginado, pretende a través de las predicciones basadas en
la observación anticipar como será el ambiente y de esa forma
controlarlo. Que haya control implica que hay una relación de poder con
el conocimiento. Este tipo de interés se da en el currículum basado en
los objetivos, cuyo representante máximo fue Tyler (1949).
Práctico: Apunta básicamente a la comprensión del medio para que el
sujeto pueda interactuar en él, vivir en el mundo formando parte de él.
Al hablar de comprensión surge lo moral en el: ¿Qué debo hacer? Para
lo que es necesario comprender el significado de la situación. La
producción del saber dando significación a lo histórico tiene que ver
con las ciencias histórico hermenéuticas. No se trata de una acción
aislada y particular sino de una acción subjetiva de un sujeto con
relación a otro, o sea una interacción. El interés práctico genera
entonces conocimiento subjetivo siendo por lo tanto un interés
fundamental por comprender el ambiente mediante la interacción, basado
en una interpretación concensuada del significado.
Emancipatorio: Teniendo en cuenta que los intereses son orientaciones
fundamentales que pueden ser estimulados por la razón, Habermas
considera la emancipación como independencia de lo que está fuera del
individuo, sólo posible en el acto de la autorreflexión. Esta
emancipación va a permitir liberar al hombre de las dependencias dogmáticas
que deshacen la razón, y que lo vuelven no libre objetivado gracias a
la falsa conciencia. Habermas considera la emancipación como un
principio evolutivo auténtico implícito en el acto del habla que
separa a las personas de otras formas de vida. La idea de libertad que
aparece en este interés es trascendental, en la medida que está implícita
en la interacción humana. Mientras los otros dos intereses se ocupan
del control y de la comprensión respectivamente, el emancipador se
preocupa de la potenciación, o sea de la capacidad de grupos e
individuos de tomar las riendas de sus propias vidas.
Esta teoría en la que se basará la autora será entonces la de los
intereses constitutivos del conocimiento de Habermas, teoría que da
especial importancia al acto del habla con relación a la constitución
del conocimiento. Se ocupa entonces en el libro de la exploración de
las derivaciones de esta teoría hacia los estudios y prácticas
curriculares.
Para los fines de aplicar con pertinencia la teoría de los intereses
constitutivos del conocimiento para la cuestión del currículum, la
autora se basa en los antiguos, en especial en Aristóteles, que aunque
no emplea la teoría de los intereses de Habermas señala con claridad
las disposiciones humanas técnicas y prácticas, siendo posible
relacionarlas con los intereses técnicos y prácticos de Habermas.
Para relacionar con los intereses emancipatorios de Habermas toma a la
pedagogía liberadora de Paulo Freire.
· DISPOSICIONES QUE FORMAN LA ACCIÓN.
Aristóteles examina toda la ética mediante la consideración de
distintos tipos de acción humana y de disposiciones que forman la acción,
estas disposiciones son:
· Tekné: Es una habilidad que refleja un tipo de acción humana, la
asocia con la acción del artesano.
· Poietiké: Significa crear en el sentido artístico de crear una
representación o una escultura. Esta forma de acción tiene siempre que
ver con una habilidad o tekné que depende de una idea que el artesano
quiere hacer.
· Eidos: Tiene que ver con la idea, englobando un conjunto más amplio
de significados, la libertad del artesano al emprender la acción
siempre está limitada por el eidos de lo que ha de crear.
· Phrónesis: da origen a la acción práctica, siendo la phrónesis el
juicio práctico.
Cuando la acción está informada por el interés técnico, queda
constituida por una serie de elementos, se trata del eidos (la idea
orientadora) y la tekné (la disposición orientadora) que unidas
proporcionan la base de la poietiké (hacer la acción).
Disposiciones que forman la acción técnica.
El eidos prescribe la naturaleza del producto y no la habilidad del
artesano. Por lo tanto el resultado de la acción, o poietiké es algún
producto. Esto no significa que el producto reproduzca siempre el eidos,
pero será juzgado en la medida que reproduzca la imagen dada por ese
eidos orientador.
Para los antiguos atenienses la vida práctica era la vida política, la
acción se daba en gran parte en su ámbito.
Para Aristóteles, la disposición de phrónesis da origen a la acción
práctica, siendo la phrónesis el juicio práctico. El conocimiento es
un componente de la phrónesis, pero no es el conocimiento propocicional
abstracto sino el que se basa en la razón humana, es un conocimiento ¨
propiedad ¨ del actor.
El juicio en el sentido de saber aplicar o no la ley con rigurosidad
forma parte de la phrónesis, como así también la prueba en el sentido
de lo adecuado a una situación concreta.
La tekné (destreza) produce una elección entre medios para lograr un
fin específico, predeterminado, siendo estas las acciones estratégicas
de las que habla Habermas.
La destreza se relaciona con el producto, mientras que el proceso práctico
se orienta hacia el proceso de adoptar una acción.
Disposiciones que forman la acción práctica.
LA PEDAGOGÍA CRÍTICA
En esta teoría, de la que la autora se apropia y cuyo autor es Paulo
Freire, la sustancia de la cuestión educativa es cuestión de negociación
entre profesor y alumno, surgiendo de las reflexiones sistemáticas de
quienes están comprometidos con el acto educativo. Pero aunque es de
importancia fundamental el compromiso alumno - profesor, no es prueba de
un interés emancipador.
La pedagogía crítica no se conforma con situar la experiencia de
aprendizaje en el contexto de la experiencia del alumno, se trata de un
proceso que toma tanto la experiencia del alumno como la del profesor
permitiendo que se enfrenten ambos a los problemas reales. El
presupuesto de esta postura es que cuando los estudiantes se enfrentan
con los problemas reales de su existencia, pronto se encaran con su
propia opresión.
Esa crítica considera adoptar un discernimiento entre lo natural y lo
cultural, siendo esto fundamental ya que uno de los modos de operar de
la opresión es hacer pasar por natural lo cultural, aceptándolo como
inmutable.
Esta forma de pedagogía crítica coloca el control del conocimiento en
el grupo de aprendizaje, por lo tanto es inherentemente liberadora. En
esta perspectiva crítica la participación es comprometerse en una
forma de praxis, siendo la praxis la forma de acción que sostiene el
interés emancipador.
El acto del habla humana implica la intención de comunicar, la
comunicación implica que los participantes son capaces, al menos en
potencia, de determinar la diferencia entre enunciados verdaderos y
falsos. Pero a la vez como la verdad es una convención social sobre
algunos aspectos de la experiencia humana, la libertad de los agentes
humanos está implicada en el habla humana.
Tanto en la obra de Habermas como en la de Freire, encontramos la noción
de indisolubilidad de la palabra y la libertad. La emancipación se
convierte entonces en la idea de escuchar la propia voz, cosa que puede
darse sólo en condiciones de justicia e igualdad.
LA FORMA DE TRABAJAR EN EL LIBRO.
Con éstos elementos teóricos la autora abarca los distintos tipos de
currículum haciendo su comparación con las acciones y los intereses
humanos, viendo en la práctica como actúan distintos factores de poder
dados en la ideología y legitimados por un aparente orden natural que
los hace incuestionables.
Según, entonces, donde esté el interés centrado, va a poner en
evidencia en cada currículum sus objetivos, esquematizando
perfectamente el porqué de sus relaciones y la prioridad que se les
otorga a cada una de las siguientes categorías:
q Naturaleza del eidos.
q Contenidos del currículum.
q Significado de la evaluación.
q División del trabajo.
q Relación teoría - práctica.
q Importancia y objetivos de la acción.
q Problemas curriculares, etc.
Otra característica de ¨ Producto o praxis del currículum ¨ es su
permanente interacción con capítulos que la autora denomina prácticos,
pudiendo ser abordados en forma individual cada tipo de currículum, en
los que pueden verse distintas experiencias educativas y su articulación
pormenorizada con la Teoría de los intereses constitutivos del
conocimiento de Habermas.
ASPECTOS FUNDAMENTALES DE LA OBRA.
La obra con la apoyatura teórica que señalamos, hace un recorrido por
los currículums centrados en los distintos intereses, hasta llegar al
emancipatorio donde propone la praxis como forma de currículum
emancipador, con la interacción - acción como la acción adecuada para
lograrla.
Mostramos a continuación lo más sustancial de cada tipo de currículum.
· EL CURRÍCULUM TÉCNICO.
El interés técnico es esencialmente un interés por el control y la
manipulación del ambiente. Este enfoque de diseño curricular supone
que el educador producirá un educando que se comportará de acuerdo con
la imagen esperada, para lograrlo deberá controlar tanto el ambiente de
aprendizaje como al aprendiz.
Cuando prima un interés técnico, el alumno carece de poder para poder
determinar los objetivos de su aprendizaje, pero no obstante puede
ejercer un poder reactivo mostrándose no dispuesto o incapaces para
participar en un ambiente de aprendizaje. El poder último se encuentra
en quienes formulan los objetivos es decir quienes controlan el eidos.
La visión técnica supone la división del trabajo entre los diseñadores
del currículum y los ejecutores del mismo, aunque el profesor esté
involucrado en el diseño del currículum los papeles de diseñador y
ejecutor aparecen separados.
El concepto de destreza es crucial en la orientación técnica del currículum.
La preparación de la enseñanza se considera un entrenamiento para el
profesor, el aprendizaje de un conjunto de métodos, los programas de
docentes en microdestrezas constituye un claro ejemplo de ello.
Las experiencias de aprendizaje en el currículum técnico promueven una
visión del saber en cuanto conjunto de reglas y procedimientos o
verdades incuestionables.
La evaluación tiene un rol central en este currículum al tener el
lugar de control por excelencia. El aprendizaje se objetiva y se toma
como un elemento que puede evaluarse o valorarse en relación con
criterios predeterminados.
El interés técnico se manifiesta en un saber que mantiene una
orientación esencial a las ideas. La teoría se valora en la medida en
que ésta pueda llevarse a la práctica, sin necesidad de
reinterpretarla.
El saber generado al estar centrado el interés en el control, se
relaciona con el cómo hacer mejor las cosas, o sea el conocimiento
generado está puesto en las destrezas.
Por otra parte se considera que la teoría práctica goza de autoridad y
proporciona a quien la aplica un conjunto de directrices que ha de
aplicar en clase. Se piensa que la aplicación de la metodología
garantizará unos resultados curriculares satisfactorios.
La teoría confirma, dirige y legitima la práctica. El profesor
dirigido por un interés técnico percibe la teoría como un eidos
organizador y utiliza sus habilidades para modificarlo, adaptarlo y
aplicarlo a una situación diferente.
El núcleo de la acción consiste en la implementación práctica de las
ideas, las ideas que se ponen en práctica para que el proyecto
educativo mejore.
La acción en el modo técnico gira en torno a las cualidades de
eficiencia y eficacia, y en los proyectos abordados en el texto esto se
manifiesta en la preocupación de docentes y directivos.
· EL CURRÍCULUM COMO PRÁCTICA.
La forma de acción de la que nos ocuparemos aquí es la que Aristóteles
identifica y analiza como dependiente de los juicios humanos. Se trata
de juicios efectuados sobre la base de la interpretación del
significado de una situación a cargo de los responsables de llevar a
cabo la acción.
La tekné (destreza) produce una elección entre medios para lograr un
fin específico, predeterminado, siendo estas las acciones estratégicas
de las que habla Habermas.
La destreza se relaciona con el producto, mientras que el proceso práctico
se orienta hacia el proceso de adoptar una acción.
Por otra parte el interés práctico se centra mucho más en el acto y
el actor, en vez en el resultado de la acción. Cabe destacar también
que la acción en la política o sea la interacción humana siempre
implica un riesgo, siempre existe un riesgo ante efectos no buscados de
la acción. Este interés genera por lo tanto una acción entre sujetos
no sobre objetos.
Cuando en el currículum impera el interés práctico, se resalta la
acción o la práctica y no algún producto.
La acción, en el ámbito de la interacción humana dependerá del
juicio, y el ejercicio del juicio depende de la interpretación del
significado de un acontecimiento que, a su vez, depende del encuentro y
de la interacción de significados previos o prejuicios de los
participantes en la interacción.
Así la acción práctica depende de la deliberación y la negociación.
La preocupación fundamental del profesor será el aprendizaje, no la
enseñanza, el aprendizaje supone, no la producción de ciertos
artefactos, sino la construcción de significado. Por esto los
profesores no sólo deberán preocuparse en comprender los contenidos de
los objetivos prescritos sino que deberá rechazar como contenidos
educativos legítimos todo lo que no tenga como núcleo principal la
construcción de significado del alumno.
Cuando la práctica está guiada por el interés práctico, la tarea será
considerada como la interacción entre el lector y el autor para generar
un significado en un acto de construcción que se toma completamente en
serio.
Este enfoque tiene también una forma de enfocar la evaluación y la
valoración, en esta postura carece de sentido hablar de la evaluación
de la eficacia del currículum en términos de objetivos especificados
de antemano. Tales objetivos carecen de autoridad para determinar la práctica
de los sujetos que interactúan, se convierten en hipótesis que se
comprobarán en el transcurso de la clase.
Este interés consiste en que las personas, niños incluidos, son seres
racionales, y que por lo tanto pueden aparecer resultados no buscados.
Las pruebas de este compromiso con la racionalidad aparecen en el juicio
personal ejecutado a través de los procesos sistemáticos de reflexión.
El interés cognitivo práctico presupone un eidos mucho más amplio al
tener la noción de bien y depender del juicio práctico a la hora de
traducir a la acción ese eidos.
El interés práctico no contempla la división entre quienes diseñan
el currículum y quienes lo ejecutan, mantiene la responsabilidad
exclusiva en los profesores de iniciar la reforma educativa y el cambio
curricular.
El juicio tiene un carácter central en el proceso del currículum práctico,
aunque el juicio no es una habilidad puede lograrse a través de la
reflexión, siendo muy importantes en este interés la deliberación y
la reflexión para el desarrollo curricular.
Se trata de un currículum en donde nunca se da por supuesto el
contenido, siempre debe justificarse éste en términos morales
relativos al bien.
La evaluación se convierte también en una parte integrante del proceso
en su conjunto y no se queda en algo separado.
· EL CURRÍCULUM COMO PRAXIS.
El interés emancipador compromete al estudiante no sólo en ser un
receptor activo, sino como creador activo del mismo con el profesor.
Esta perspectiva transaccional de la enseñanza y el aprendizaje
significa que no tiene sentido hablar ya de la enseñanza sin hacerlo al
mismo tiempo del aprendizaje, y tampoco solamente del aprendizaje ya que
la liberación de la educación no rechaza la acción de enseñar.
El corolario de que los alumnos sean participantes activos en la
construcción del aprendizaje consiste en que éste se hace
significativo.
En un proceso de liberación de la educación, el significado es cuestión
de negociación entre profesor y alumno desde el comienzo de la acción
educativa.
Por lo tanto el contenido del currículum extrae sus significados no de
sus fines sino de sus comienzos. La sustancia de la cuestión educativa
es cuestión de negociación entre profesor y alumno, surgiendo de las
reflexiones sistemáticas de quienes están comprometidos con el acto
educativo. Pero aunque es de importancia fundamental el compromiso
alumno - profesor, no es prueba de un interés emancipador.
Esta forma de pedagogía crítica coloca el control del conocimiento en
el grupo de aprendizaje, por lo tanto es inherentemente liberadora. En
esta perspectiva crítica la participación es comprometerse en una
forma de praxis, siendo la praxis la forma de acción que sostiene el
interés emancipador.
El interés emancipador reconoce las limitaciones de la historia, a través
de las propuestas de los teoremas críticos, los grupos de personas han
de comprender como ha contribuido su historia a su falta de autonomía
colectiva. Con mayor frecuencia la opresión depende de la dominación
ideológica a través del significado hegemónico de estructuras que
enmascaran las verdaderas relaciones de poder. El interés emancipador
es un interés por la emancipación social en vez de logro individual.
Los elementos constitutivos de la praxis son la acción y la reflexión
y el currículum mismo se desarrollara a través de la acción y la
reflexión. Se constituirá mediante un proceso activo de en el que la
planificación, la acción y la evaluación están relacionadas recíprocamente
e integradas en al proceso. El currículum operando como praxis no solo
puede ocuparse de aprender cosas. Por el contrario el aprendizaje deberá
ser reconocido como acto social, y no solo físico.
La enseñanza y el aprendizaje deberán ser considerados como relación
dialógica entre profesor y alumno en vez de cómo una relación
autoritaria.
Debemos cuestionar permanentemente nuestro trabajo, para ver si favorece
el interés emancipador, dado que la emancipación esta dada en el acto
del habla, es importante el poder iniciar la acción de hablar y de
plantear preguntas en la situación distribuyendo este poder por igual
entre los participantes.
En la obra de Freire se mezclan los papeles de diseñador e
implementador del currículum para liberar la educación, y resuelve
también la contradicción profesor - alumno suplantándola por profesor
- alumno, alumno - profesor.
Esto supone que el profesor - alumno tiene el derecho y la posibilidad
de contribuir en el contenido curricular.
La idea de currículum negociado constituye un ejemplo del concepto de
colaboración en la praxis curricular.
Puede ser cierto que el currículum emancipador proporcione un marco de
elección más amplio para el aprendizaje del alumno, pero el aspecto más
importante es la formación de una conciencia crítica. Profesor y
alumno negocian el contenido.
Este interés supone que la evaluación no puede tratarse por separado
del proceso de construcción del currículum, está implícito que al
hablar de emancipación se habla de librar a los alumnos de la opresión
de evaluaciones externas.
La acción emancipadora constituye una forma de lucha, y como tal puede
tener en cuenta la teoría para recabar información, pero no para
recibir directrices. Esta acción constituye una forma de praxis, la
acción se sigue de la reflexión, tanto teórica como práctica. El
lugar de esa acción es el mundo irreal, incierto por lo tanto de la
interacción humana, no un mundo idealizado u objetivado.
· EL DESARROLLO DE LA PRAXIS CURRICULAR
Es posible favorecer conscientemente el interés emancipador en el
trabajo de construcción del currículum, propone la autora que es
posible hacerlo y que la investigación - acción es un vehículo
adecuado para esta práctica curricular, aunque no todos los casos de
investigación - acción constituyan ejemplos de praxis emancipadoras.
El principio de investigación - acción se basa en dos principios
esenciales: mejora y participación y se ocupa de la mejoría de las
condiciones sociales de existencia. En este proceso el perfeccionamiento
no se pone desde otra parte, los participantes mismos se convierten en
controladores del proceso de perfeccionamiento. Se reconoce que el
perfeccionamiento de los participantes está ligado a su comprensión
del significado de lo que sucede en el momento.
Si hay que perfeccionar un conjunto concreto de interacciones sociales,
muchas veces ocurre que también han de mejorarse los contextos sociales
y materiales donde se producen. La investigación - acción
interrelaciona de manera reflexiva comprensión y perfeccionamiento,
conocimiento y acción, teoría y práctica.
Las teorías consensuales de la verdad son fundamentales en la
epistemología subyacente a la naturaleza participativa de la
investigación - acción, las teorías de la verdad fundadas en el
consenso reconocen que, estamos dispuestos a aceptar como verdad lo que
los grupos de personas están preparados a aceptar como verdad.
La valides de las teorías de verdad dadas por consenso queda
atestiguada por el mismo acto humano de habla. Cree que el habla existe
fundamentalmente a modo de lograr comprensión y acuerdo.
Las bases teóricas por oposición a las históricas, del control
participativo de la acción han de encontrarse en la forma en que la
teoría se relaciona con la práctica y la determina.
De igual modo en la investigación - acción, se reconoce que sólo los
actores en una situación dada pueden participar en la arriesgada decisión
de la acción humana. El facilitador § de la investigación desempeña
un papel análogo al del analista, proponiendo teoremas para la reflexión,
pero sin determinar la autenticidad de sus propuestas para el sujeto.
El proceso de investigación - acción tiene una serie de momentos que
se relacionan de manera recíproca. Se darán dos momentos en el
desarrollo de la comprensión y la ejecución de la acción, se trata de
los momentos estratégicos de la acción y de la reflexión, los cuales
se relacionan, tanto en sentido retrospectivo como prospectivo a través
de dos momentos organizativos:
1) Planificación.
2) Observación.
La acción y la observación pertenecen al ámbito de la práctica, la
reflexión versa en la acción previa, a través de métodos de
observación que reconstruyen la práctica, de modo que pueda quedar
registrada, analizada y juzgada en otro momento, la reflexión también
se orienta hacia delante, hacia la acción futura a través del momento
de planificación, en el que la acción es informada retrospectivamente
mediante la reflexión y a través de la planificación.
Cuando el proceso de investigación - acción incorpora también la
reflexión a la luz de los teoremas críticos, se hace aún más
evidente el interés emancipador. Aparece entonces la posibilidad de
desarrollar una comprensión crítica de las interacciones y contextos
sociales.
La espiral de investigación - acción.
Cuando tales compresiones, nacida de la reflexión sobre los teoremas críticos
respecto de la sociedad y sobre el contexto social inmediato, se
relacionan de manera reflexiva con las acciones sociales dirigidas al
cambio de las relaciones no libres o desiguales que existen en el grupo
social, es posible reconocer una forma emancipadora de investigación -
acción en marcha. La investigación - acción emancipadora se
caracteriza siempre por su enfoque crítico y por la voluntad de incluir
al contexto social de la acción en el campo de la investigación, de
este modo la investigación - acción emancipadora es intrínsecamente
política.
En la investigación - acción emancipadora, la intención constituye la
disposición crucial(la acción se realiza sobre la base de la interacción
entre el juicio práctico y los teoremas críticos).
El momento de observación en la investigación - acción práctica y
emancipadora sirve para conservar determinados elementos del momento de
acción para una reflexión posterior en vez de medirlos en cuanto se
producen. Así, la observación convierte el hecho en un texto, siendo
quizás mejor llamar a este texto documento en vez de observación en
cualquier caso.
La observación propia de la investigación - acción no se traduce sólo
en datos cuantificables, es más probable que consistan en recortes de
diarios, grabaciones, fotografías o anotaciones o sea cualquier cosa
que ayude a la memoria para una posterior reconstrucción de la acción,
en beneficio de la reflexión.
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